ENCUENTRO ENTRE LAS VOCES LOS DESPLAZADOS POR LA LIBERACION DE LOS SECUESTRADOS
El lunes 4 de febrero en la cuidad de Bogotá más de 2 millones de personas se reunieron para protestar en contra de el secuestro, la violencia y los grupos armados.
La semana anterior en la fundación ya estamos hablando sobre este suceso, al que íbamos asistir 5 personas de la fundación y 140 participantes del programa, que teníamos ya citados..
Siendo el lunes a las 8:40 con una corriente de aire recorriendo nuestro cuerpo de pies a cabeza, nos encontrábamos en la 26 con avenida el dorado, 2 compañeras y yo, esperando a 140 personas citadas al evento. Mientras conversábamos y masticábamos chicle entro una llamada, era la gerente de la fundación quien llamaba avisarnos que las personas que estábamos esperando habían sido llamadas y citadas en otro sitio y a otra hora distinta.
Habiendo terminado de hablar con la jefe nos dirigimos a coger una taxi que nos llevara al apartamento de ella, tan pronto cuando llegamos al apartamento Lady Salió abrirnos la puerta con un fuerte abrazo ella nos invito a seguir y acomodarnos. Adentro del apartamento se encontraba un compañero de nosotros el cual preparaba las pancartas para la marcha. Y así se aproximaba la hora de la tan anhelada marcha.
Nosotros en esos momentos con un frío espantoso aunque no estaba lloviendo, decidimos pintarnos la cara con pintura roja en forma de la grimas, queriendo mostrar que estábamos cansados de tanta violencia, y era nuestra manera de expresar el rechazo al secuestro.
Nos reunimos con los participantes, en la calle 34 de donde partimos a la plaza de Bolívar, allí donde varia gente de empresas y oficinas se encontraba lista para empezar la caminata, entre frases como no al secuestro y liberen a los secuestrados, arrancamos a nuestro destino para dar un grito de aliento aquellas personas que están bajo el poder de los grupos armados.
Las personas participantes del programa que con un aliento de lucha unidos a las voces de miles de personas asistentes o, estaban pintadas de tristeza en su rostro pero de fuerza en sus gritos.
Al llegar a la plaza de Bolívar con una expresión de cansancio en la cara, expresábamos el dolor de los pies, y la poca fuerza que teníamos en la voz para seguir gritando, sin embargo las voces no lo eran todo, pues nos acompañaban pancartas gigantes que en estos momentos representaban nuestros gritos.
En fin las voces de una marcha que se quedan en el recuerdo de muchos pero en la ineptitud de otros .un gran evento que hizo historia y que marco la solidaridad de la gente.
